Santana

VIVA MÉXICO CABRONES

(AGUAS CON LA MIGRA)

Dedicado a Carlos Humberto Santana B.

José Cuauhtli Santana Prado

¡Migra, migra, pinche migra déjame en paz! Reza la canción de Carlos Santana, uno de los máximos exponentes del rock, tanto antiguo como del actual (1970 – 2022).

Si contáramos cuántos sueños han fenecidos en las mentes y en la realidad de nuestros compatriotas que cruzan la frontera norte de nuestro amado México para lograr un mejor beneficio personal y familiar, no terminaríamos porque aunque muy amado nuestro país, éste no ha ofrecido al pobre, por lo menos lo digno y necesario, dando por consecuencia el nacimiento de un sueño muchas veces utópico que termina con la muerte. Sí, nos referimos al fatídico sueño americano.

La estadística es abrumadora: Bastantes muertes al año que asolan nuestra raza brava en pos del american dream, porque los U.S border patrols (patrulla fronteriza) se encargan de capturar o dar muerte a nuestros hermanos en desgracia pues ni el “santo” coyote los salva. Los grupos mexicanos de ayuda tienen limitadas sus funciones, sólo advierten de los peligros al osado aventurero que va a la reconquista de las tierras ancestrales sean estas californianas, texanas o simplemente ahora gringas.

Debemos comprender también que el imperialismo nos tomó la medida desde tiempos muy remotos, al decir que, “para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo”.

Esto nos da a entender que los agentes de la border patrol, en su mayoría son mexicanos, latinos o hijos de mexicanos, que bien conocen la idiosincrasia latina y se encargan de eliminar con sus propias manos a su propia sangre por razones del “cumplimiento de su deber”. No sabemos de dónde y cómo nace un odio difícil de explicar por parte de estos agentes “americanos” que sin piedad, atacan a nuestros compatriotas dejando una estadística de agresión y muerte a lo largo de la frontera norte.

¡Migra, migra, pinche migra, déjame en paz! Nos repite Santana en su canción de lamento.

¿Y qué pasa dentro del país más imperialista del planeta con los millones de paisanos que ya lograron burlar a la migra fronteriza y que sin embargo, no pueden vivir ni dormir tranquilos por la cacería inhumana y racista a la que son sujetos a diario por los Wasp? (White anglo saxon people – blancos anglosajones racistas).

Cuando conviene a los políticos yanquis, sí toman en cuenta a los miles y millones de ilegales o latinos y mexicanos, puesto que son una fuerza, para sus fines de conveniencia: más votos, voces de aliento en campaña, furia latina, carne de cañón en sus guerras sucias; pero, y en las épocas de vacas flacas o de ayuda humanitaria, ¿qué hacen estos miserables políticos y gobernantes almizcleros para favorecer al latino, por lo menos en recibir con trato más humano dentro del país del sueño americano? ¡Nada! Sólo usan la demagogia para aprovechar la mano de obra barata y cálida así como necesaria de nuestros paisanos, que en su desesperación económica son capaces de venderle el alma al diablo, al imperialista gringo y anglo sajón. Miente el gringo al decir que el latino ilegal es una carga para el gobierno o hacia la sociedad, puesto que, aunque ilegal, también genera impuestos en todo lo que consume y compra, dejando una utilidad de millones de dólares para la hacienda yanqui. Al fin de cuentas el cobro de impuestos es lo que más interesa al imperialismo.

La migra, el blanco, el gringo, el racista, el imperialista y toda su blanca podredumbre de gente “americana” sólo usan al latino a conveniencia, nunca, jamás lo hacen por humanidad o por amor.

Es ridículo cuando escuchamos al gringo decir “God Bless you America” (dios bendiga a América) porque bien sabemos que el término “América”, es sólo su país racista y no así el resto del continente, la verdadera América que lucha y trabaja por sobrevivir y que se nos muere de hambre, del hambre física y de la sed de justicia que el imperialismo nos causa y nos lacera día a día con su globalización, con sus bloqueos económicos desde México hasta el cono sur abarcando a Chile y la pampa argentina.

Hermano latinoamericano, te exhortamos a no dejar tu patria, tu terruño, tu cuna, tu familia, tu sangre; no sueñes con las fatales promesas del país más traidor de los imperialismos: el yanqui, porque el tiempo (lo deseamos) nos devolverá lo que el voraz gringo nos ha quitado: nuestra tierra, el honor y la sangre de todos aquellos que se nos han adelantado en la reconquista de lo que por derecho nos pertenece: nuestra América morena. Sin la embustera o falsa bendición del “dios de amor” cristiano y blanco que más calamidades nos ha traído con sus miserias espirituales, sus irrisorios castigos divinos y sus también ridículos cielos e infiernos de fantasía babilónica o caldea, y sin la monserga de la pinche migra, mencionada por Carlos Santana que hasta en el sueño no nos deja vivir en paz.

El famoso rockero Carlos Santana, foto proporcinada por José Cuauhtli Santana Prado.