Premio Latinoamericano de Poesía Joven: “Diana Moreno Toscano 2025”

Una voz recuperada

Premio Latinoamericano de Poesía Joven Diana Moreno Toscano 2025

Para Canadá, USA y América Latina

“Mi casa es de piedra fría
con sillas, mesas, muchos cuartos vacíos,
parece casa museo.
Mi casa está enojada,
¿qué tendrá mi casa si no hay nadie
que hable, cante, ría?”


—Diana Moreno Toscano, de “Informe para un psiquiatra” (1965)

La poesía mexicana está hecha de fulgores breves y luminarias inesperadas. Hay nombres que apenas rozan la vida pública, pero dejan en la literatura una huella imborrable. Tal es el caso de Diana Moreno Toscano (Ciudad de México, 31 de mayo de 1942 – 2 de enero de 1966), cuya trayectoria vital y literaria, corta pero intensa, se entrelaza hoy con el relanzamiento de uno de los premios poéticos más significativos de habla hispana: el Premio Latinoamericano de Poesía Joven Diana Moreno Toscano 2025.

Nacida en el seno de una familia marcada por la pasión cultural y la vocación de memoria —hija de Carmen Toscano Escobedo, escritora y cineasta pionera, y de Manuel Moreno Sánchez, político e intelectual—, Diana creció bajo el influjo de grandes figuras de la cultura mexicana. Nieta del legendario cineasta Salvador Toscano Barragán y bisnieta de la escritora y educadora Refugio Barragán de Toscano, absorbió desde temprano la fuerza de la palabra, la imagen y la historia. Su educación fue cosmopolita: estudió música en el Conservatorio Nacional, historia del arte en Francia, practicó la pintura y formó parte del equipo nacional de equitación, pero su verdadera vocación se reveló en la poesía.

A los 23 años, ya había publicado un libro de versos —Informe para un psiquiatra (1965, Editorial Manuel Casas)— en el que su voz se muestra irónica, lúcida y punzante, capaz de poner en jaque las estructuras del yo y de la familia, del cuerpo y la ciudad, de la soledad y la memoria. Tras su muerte prematura, familiares y amigos reunieron textos inéditos en el volumen Cuando apenas existo (1966), editado póstumamente bajo el cuidado de Alí Chumacero, consolidando así una obra breve, pero de originalidad y madurez inusitadas. Su poesía, al mismo tiempo íntima y social, recorre los temas del desarraigo, la alienación, la búsqueda de sentido y la crítica existencial, adelantándose en muchos aspectos al espíritu de la poesía contemporánea.

La crítica, entonces escasa, ha ido creciendo con el tiempo. Poetas y ensayistas como Adolfo Castañón —quien recibiría años después el premio que lleva su nombre— han resaltado la modernidad de su lenguaje y la audacia de su mirada. Diana, cuya vida fue truncada antes de ver madurar su obra, se ha convertido en símbolo de la promesa literaria interrumpida, pero también de la potencia de lo joven en la tradición cultural mexicana.

Fue su madre, la incansable Carmen Toscano, quien en 1966, como acto de duelo y de fe, fundó el Premio Diana Moreno Toscano a la Promesa Literaria, dotando al país de una plataforma inédita para descubrir e impulsar a poetas jóvenes. El jurado original, de carácter vitalicio, reunía nombres como Octavio Paz, Rubén Bonifaz Nuño, Juan José Arreola, José Luis Martínez y Héctor Azar: una élite literaria cuyo prestigio otorgó al certamen inmediata legitimidad. Entre 1967 y 1976, el premio consagró a figuras hoy esenciales de la poesía y las letras mexicanas: Elsa Cross —primera ganadora, con apenas 20 años—, Héctor Manjarrez, David Huerta, Marco Antonio Campos, José Joaquín Blanco, Roberto Vallarino y Adolfo Castañón. En palabras de este último, recibir el premio “fue la consagración, porque lo recibí de manos de Carlos Monsiváis y Octavio Paz”, subrayando el carácter fundacional de ese impulso para la poesía joven.

Sin embargo, el galardón quedó en suspenso durante casi cinco décadas. Ahora, bajo el liderazgo de Alejandra Moreno Toscano —hermana de Diana, historiadora y actual presidenta de la Fundación Carmen Toscano IAP—, el premio resurge con nuevos bríos y con un alcance latinoamericano, celebrando a la vez el 33 aniversario de la Fundación, dedicada a la preservación de la memoria cinematográfica, literaria y cultural de México. La Fundación, heredera del archivo fílmico Salvador Toscano y promotora de artes escénicas, innovación tecnológica, letras y artesanías, vuelve a tender un puente entre generaciones.

La convocatoria 2025 es generosa y exigente. Está abierta a todas las y los poetas nacidos y residentes en el continente americano —desde Canadá hasta la Patagonia, incluyendo Estados Unidos y Brasil— que escriban en español y tengan hasta 30 años cumplidos al 31 de julio de 2025, fecha y hora límite para la recepción de candidaturas (20:00 horas, tiempo de la Ciudad de México). Cada participante podrá postular un poemario inédito de tema y forma libres, con una extensión de entre 45 y 60 cuartillas. Las obras presentadas no deben estar participando en otros concursos, haber sido premiadas previamente ni encontrarse en dictamen editorial.

El fallo del jurado —integrado por tres especialistas reconocidos— será inapelable y no podrá declararse desierto bajo ninguna circunstancia, garantía de la apuesta por el talento joven. El veredicto se dará a conocer el 6 de noviembre de 2025 a través de la página oficial y redes sociales de la Fundación Carmen Toscano. El/la ganadora recibirá $100,000 pesos mexicanos, diploma, la publicación impresa de la obra y el viaje con todos los gastos pagados para asistir a la ceremonia de premiación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el 4 de diciembre de 2025, uno de los escenarios más relevantes de la literatura en lengua española. Además, se otorgará una mención honorífica —sin dotación económica— al segundo mejor trabajo recibido.

La reanudación del Premio Latinoamericano de Poesía Joven Diana Moreno Toscano representa mucho más que un concurso: es un acto de restitución histórica, una invitación a tomar la palabra, una celebración de la juventud poética y un diálogo de generaciones. Es también la prueba de que la memoria de Diana, su lucidez crítica, su ironía— sigue viva y fecunda en el presente.

La convocatoria completa puede consultarse en:


premio.fundacioncarmentoscano.org
www.fundaciontoscano.org
Informes: recepcion@fundaciontoscano.org

Que la voz de Diana Moreno Toscano, hecha ahora premio y puente, siga convocando a quienes sueñan, escriben y habitan la poesía desde la juventud y la memoria.

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